Máquina que transforma el plástico en combustible

El Japonés Akinori  Ito, Presidente de la Compañía Blest, ha inventado una máquina dentro de la cual se ponen bolsas y contenedores plásticos de todo tipo, y por el otro lado sale combustible.

Un kilogramo de plástico produce casi un litro de combustible y el proceso solo gasta 1 kilovatio de electricidad. Este combustible que sale debe ser procesado para convertirlo en gasolina o diesel, simplemente tal cual sale, puede ser usado para quemar como aceite que enciende lámparas, calefactores, etc.

La brillante idea de Akinori Ito

plasticoEl Sr. Ito pensó que si las fundas plásticas provienen del petróleo, entonces sería posible volverlas a convertir en lo mismo. Inventó esta máquina que las derrite y expulsa el gas dentro de un recipiente con agua para enfriarlo, convirtiendo este gas en petróleo.

“Es mucho más amigable con el medio ambiente el reconvertir el plástico, que quemarlo para deshacerse de él, lo cual genera gases contaminantes que contribuyen al calentamiento global, o botarlo a los basureros que están inundados de plástico en todo el planeta”. Nos dice el inventor japonés.

La compañía Blest, está fabricando estas máquinas en diferentes tamaños, para uso industrial y para uso casero. Ya hay cerca de 60 máquinas siendo utilizadas en diferentes instalaciones en Japón y se están comenzando a exportar a otras partes del mundo.

Ito nos dice que la basura de plástico es combustible, las botellas, tapas de botellas, bandejas donde viene la comida en el supermercado, envoltorios de plástico, fundas de golosinas saladas y dulces, etc. “Todo eso es simplemente un tesoro”.

El generar petróleo de los desechos plásticos puede ser realmente un tesoro para el mundo en que vivimos, ya que la mayoría de los productos que nos rodean, de una u otra forma, están hechos en base al petróleo.

Ahora, las máquinas requerirán piezas, repuestos, saldrán nuevas máquinas más modernas y mejores que habrá que adquirir y desechar las antiguas y a la larga habremos resuelto un problema creando otro, en mi opinión personal.

La comodidad humana, entre otros males, hace que seamos consumidores compulsivos, no podemos parar de producir, tener, botar, todo tipo de cosas.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *